40 años de la CRIIRAD • 10 fechas clave | 2015: Colgantes radiactivos - La CRIIRAD denuncia su comercialización
Por Marion Jeambrun
La radiactividad de los objetos de uso cotidiano es un tema que preocupa a la CRIIRAD desde sus comienzos: agujas de relojes y despertadores con radio-226 o tritio, manguitos de lámparas de gas con torio-232, pararrayos con americio-241, baldosas y esmaltes con uranio empobrecido… La lista de objetos radiactivos no termina allí y, pese a las gestiones realizadas ante las autoridades para obtener garantías en materia de información, cumplimiento y refuerzo de las normas regulatorias, siguen apareciendo nuevos casos regularmente.
En 2015, a pedido de una empresa que deseaba importar colgantes a Francia, el laboratorio de la CRIIRAD realizó controles radiométricos sobre modelos de la marca Quantum Science. Los análisis revelaron la presencia de productos radiactivos de origen natural en concentraciones anormalmente elevadas, superando entre 10 y 200 veces los umbrales de clasificación en la categoría de Sustancias Radiactivas de Origen Natural (SRON).
Estos colgantes se venden libremente en Internet y son comercializados por sus supuestas propiedades beneficiosas para el bienestar y la salud, gracias a los “iones negativos” que producen. Nada advierte sobre la presencia de radiactividad e incluso algunos folletos llegan a afirmar que estos objetos no son radiactivos. Sin embargo, si estos colgantes se usan durante suficiente tiempo, la piel puede recibir una dosis de irradiación superior al límite reglamentario. El riesgo es aún más inaceptable porque es injustificado y porque los consumidores no están informados.
El estudio jurídico realizado por la CRIIRAD demuestra además que la venta de estos productos es ilegal: el código de salud pública prohíbe cualquier utilización de SRON para la fabricación de joyería. La CRIIRAD recurrió entonces a la DGCCRF [1] y luego a la Comisión de Seguridad de los Consumidores, pero las autoridades parecen desbordadas frente a estos productos importados mayoritariamente desde China. Algunos productos peligrosos fueron retirados, aunque las decisiones no siempre son permanentes. La vigilancia sigue siendo necesaria, pero la tarea es difícil porque los colgantes no son los únicos objetos involucrados.
En mayo de 2018, fueron colchones radiactivos producidos en Corea del Sur los que generaron gran repercusión. Al igual que los colgantes, se vendían por su capacidad de emitir “iones negativos”, pero el agregado de monacita (rica en torio-232 y uranio-238) provocaba la superación de los límites sanitarios durante su uso. Más recientemente, a fines de julio de 2025, pesas de musculación radiactivas llegaron al mercado francés. Su radiactividad estaba relacionada con la presencia de arena que contenía sustancias radiactivas naturales por encima del límite autorizado. Los productos fueron retirados, pero la insuficiencia de los controles durante la importación sigue siendo una cuestión central.
Nota:
Dirección General de la Competencia, del Consumo y de la Represión de Fraudes.
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Fuente:
Marion Jeambrun, CRIIRAD 40 ANS • 10 dates clés | 2015 : Pendentifs radioactifs – La CRIIRAD dénonce leur commercialisation


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