Ir al contenido principal

Entradas

Destacado

El impacto psicológico y social en los hibakusha, ochenta y un años después

Aunque la genética no muestre transmisión de daño, el sufrimiento psicosocial atravesó generaciones. Durante décadas, los hibakusha (término japonés que significa ‘persona bombardeada’) y sus hijos enfrentaron discriminación en el matrimonio y el empleo por el temor a que transmitieran ”defectos genéticos”. Este estigma afectó más a las sobrevivientes mujeres que a los hombres. Nadie puede afirmar categóricamente que no hay ningún efecto sobre la segunda generación. Por Juan Vernieri Hijos y nietos de hibakusha crecieron con relatos de pérdida, silencios familiares y, en muchos casos, el miedo constante a desarrollar cáncer o enfermedades “latentes”. Ese trauma se canalizó en un compromiso público con la paz. La labor de los propios hibakusha fue reconocida con el Premio Nobel de la Paz 2024 otorgado a Nihon Hidankyo, la confederación japonesa de organizaciones de sobrevivientes de las bombas atómicas y de hidrógeno.

Últimas entradas

9 de agosto: nueve años defendiendo la Patagonia sin nucleares

Consecuencias fatales | 2.° parte

Consecuencias fatales | 1.° parte

Las tierras navajo, en peligro

El cielo de Hiroshima a las 8:15: la crónica del bombardeo atómico que inauguró la era del terror global

“Nos envenenaron”

Sequía extrema. Crisis energética: Rumania dinamitó el río Danubio para salvar su única central nuclear

Hungría apaga su única central nuclear por escasez de agua

La central nuclear de Fukushima tiene dificultades para eliminar los residuos radiactivos

Envenenaron el planeta