El peligro nuclear no conoce fronteras
A veces cuesta creer que en Alemania todavía se hable de energía nuclear. Las últimas centrales nucleares del país llevan más de tres años cerradas. El asunto debería haberse resuelto hace mucho tiempo. En cambio, el lobby nuclear está impulsando una nueva iniciativa justo en la frontera: los Países Bajos quieren prolongar la vida útil de su antiguo reactor de Borssele y construir otros nuevos, que podrían ubicarse en Eemshaven, en la frontera con Alemania. Por Juan Vernieri Un reactor al que no le faltaron problemas. En julio el reactor de Borssele permaneció inactivo, sin producir electricidad, durante más de dos semanas tras una fuga en su sección nuclear. Durante los trabajos de reparación, los técnicos encontraron una tubería adicional que requería ser reemplazada. La prolongada interrupción del suministro eléctrico se produjo en un momento delicado. El Parlamento aprobó recientemente una prórroga indefinida de la vida útil de la central, de 53 años de antigüedad, cuyo cierre ...

