El impacto psicológico y social en los hibakusha, ochenta y un años después
Aunque la genética no muestre transmisión de daño, el sufrimiento psicosocial atravesó generaciones. Durante décadas, los hibakusha (término japonés que significa ‘persona bombardeada’) y sus hijos enfrentaron discriminación en el matrimonio y el empleo por el temor a que transmitieran ”defectos genéticos”. Este estigma afectó más a las sobrevivientes mujeres que a los hombres. Nadie puede afirmar categóricamente que no hay ningún efecto sobre la segunda generación. Por Juan Vernieri Hijos y nietos de hibakusha crecieron con relatos de pérdida, silencios familiares y, en muchos casos, el miedo constante a desarrollar cáncer o enfermedades “latentes”. Ese trauma se canalizó en un compromiso público con la paz. La labor de los propios hibakusha fue reconocida con el Premio Nobel de la Paz 2024 otorgado a Nihon Hidankyo, la confederación japonesa de organizaciones de sobrevivientes de las bombas atómicas y de hidrógeno.




