Submarino soviético filtra radiactividad al mar de Noruega
En el fondo oscuro del mar de Noruega yace un submarino que el mundo no debería olvidar. Casi cuatro décadas después de hundirse, el K-278 Komsomolets sigue allí, liberando radionucleidos al océano. Por Felipe Espinosa Wang A casi dos kilómetros bajo la superficie del mar de Noruega, en oscuridad permanente y bajo una presión aplastante, yace desde hace casi cuatro décadas el submarino soviético K-278 Komsomolets: uno de los vestigios más inquietantes de la Guerra Fría . Con él reposan un reactor nuclear y dos torpedos con ojivas nucleares. Y, según muestra ahora un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) , el reactor sigue emitiendo material radiactivo al entorno marino desde hace décadas.





