Informe oficial revela deficiencias en el montaje del reactor Atucha II

Central Nuclear Atucha II. Crédito: Nucleoeléctrica Argentina.


Un documento remitido por Argentina al OIEA y ampliado tras un pedido de información pública revela fallas en la interpretación de planos, dificultades de montaje y debilidades en el control de calidad durante el completamiento de Atucha II.

Por Cristian Basualdo

La República Argentina remitió su Décimo Informe Nacional de Seguridad Nuclear al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El Anexo IV del documento presenta una lista con los eventos operativos significativos ocurridos en las centrales nucleares argentinas entre 2022 y 2025. Sin embargo, a diferencia de informes anteriores, en esta ocasión no se incluyó una descripción detallada de cada evento operativo, sus causas directas, causas raíz, factores contribuyentes, lecciones aprendidas ni las acciones correctivas adoptadas.

Ante esta omisión, el Movimiento Antinuclear de la República Argentina realizó una solicitud de acceso a la información pública a Nucleoeléctrica para obtener los datos faltantes. La respuesta permitió conocer más detalles sobre la obstrucción en la entrada de un canal refrigerante del reactor Atucha II ocurrida el 1 de agosto de 2022.

Tras el evento, las inspecciones posteriores hallaron en el fondo del reactor una pieza suelta, denominada separador. La reparación consistió, básicamente, en extraer ese componente con herramientas operadas a distancia y poner en marcha la central sin reponer la pieza.

La novedad que surge de la respuesta de Nucleoeléctrica son las causas directas del desperfecto, que fueron la “falta de interpretación del plano al momento de soldar la pieza” y la “dificultad en el montaje” del reactor. Como causa raíz, la empresa señaló que “el nivel de control de calidad exigido sobre la pieza hoy a la vista de los hechos no parece ser el adecuado”.

Además, Nucleoeléctrica indicó que “la inconsistencia en la documentación de montaje” pudo haber sido un factor contribuyente a que “la soldadura no haya sido realizada correctamente”, a lo que luego se sumó “una falla en el control de calidad”.

En lecciones aprendidas la empresa consignó que “el control de calidad y verificación de internos de reactor debe ser exhaustivo”.

En cuanto a las acciones correctivas hay dos ya ejecutadas: “el separador desprendido debe ser retirado del reactor” y “fijar los 3 separadores restantes para minimizar la probabilidad de movimiento de los mismos”. También se mencionan otras, como “realizar estudios, viabilidad e ingeniería para la adquisición e instalación de un sistema de detección de partes sueltas” y “realizar el reemplazo del canal refrigerante ubicado en la posición”.

Argentina presentará el informe en cuestión durante la Décima Reunión de Revisión de la Convención sobre Seguridad Nuclear, que se llevará a cabo en la sede del OIEA, en Viena (Austria), del 13 al 24 de abril de 2026. En estas reuniones, los Estados parte de la Convención presentan y revisan mutuamente sus informes nacionales sobre seguridad en centrales nucleares, en un proceso de revisión por pares que se realiza aproximadamente cada tres años.

Los funcionarios del átomo argentinos suelen brindar a los organismos internacionales información más completa y veraz que la que comunican al público local. Por ejemplo, una publicación de EconoJournal del 23 de enero de 2023 señaló que el desperfecto en el reactor Atucha II se debió a un error humano. Ahora sabemos, en cambio, que hubo fallas organizacionales y deficiencias en el control por parte de Nucleoeléctrica durante el denominado completamiento de Atucha II.

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