Demian Reidel: deudas personales multimillonarias y manejos discrecionales en la caja de Nucleoeléctrica

Javier Milei y Demian Reidel.


Demian Reidel, aquel joven físico del Balseiro que supo romper la banca en Wall Street con sus bots de trading y que en la actualidad administra la matriz nuclear argentina, apostó fuerte al modelo financiero y hoy sus finanzas personales están al borde de la quiebra. Mientras tanto, crecen las sospechas de manejos discrecionales y vaciamiento en el organismo que preside.

Por Mariana Escalada y Agustín Ronconi

En 2007 Demián Reidel probó suerte en el sector privado. Al frente de un pequeño equipo de seis personas que comenzó administrando apenas veinte millones de dólares, diseñó un sistema de trading algorítmico que le permitió hacer retornos del 20% en la crisis de 2008, mientras todos los demás perdían. Gracias al éxito de esa gestión su fondo creció hasta alcanzar la cifra exorbitante de cuatro mil millones de dólares; a partir de ahí la taba se dio vuelta y, mientras todos ganaban, las pérdidas comenzaron a erosionar la cartera y el prestigio del físico argentino y de QFR Capital Management, el hedge fund que dirigía.

De aquella aventura bursátil, Demián Reidel conserva muchos recuerdos, pero poco activos. Según su declaración jurada de 2024, Reidel posee bienes por 702 millones de pesos, y deudas por 612 millones de pesos.

Reidel, como presidente de Nucleoeléctrica Argentina, posee un sueldo bruto de $ 14.134.792,15. De acuerdo a la última actualización del BCRA, sus deudas superan los 880 millones de pesos, cayó en mora, y el sistema ha calificado sus obligaciones con el Banco Macro como categoría 4, o “deuda con alto riesgo de insolvencia”. A menos que se gane la lotería, revertir esta situación le llevará un largo tiempo.

En abril de 2025, Reidel fue puesto al frente de Nucleoeléctrica Argentina. La pregunta es inevitable: ¿cómo administra una empresa estratégica del Estado alguien cuyo nivel de endeudamiento personal el propio sistema bancario considera crítico?

El contexto no ayuda a despejar dudas. En Nucleoeléctrica, la gestión Reidel comenzó con despidos sin causa de gerentes de carrera en áreas clave, especialmente aquellas vinculadas a compras, contrataciones y control jurídico. Todos los funcionarios desplazados coincidían en un punto: se habían negado a avalar procesos irregulares o a incumplir los procedimientos internos de la empresa. Sus salidas dejaron esas áreas bajo control directo de funcionarios designados por afinidad política.

En ese reordenamiento interno emergió como figura central Hernán Pantuso, gerente de Coordinación Administrativa, quien pasó a concentrar la aprobación de pagos, contrataciones y reasignaciones presupuestarias. Las estructuras de control directamente dejaron de existir.

A partir de allí comenzaron a registrarse operaciones que hoy generan fuerte ruido interno y externo, especialmente en el área de tecnología y sistemas.

Entre los casos más llamativos aparece una contratación vinculada a la migración del sistema SAP a HANA. El presupuesto inicial era de USD 600.000 y el monto contratado terminó siendo de USD 7.000.000. Solo esa operación absorbió la totalidad del presupuesto anual del área de IT y obligó a reasignar partidas de otras gerencias para poder concretarse.

En paralelo, proveedores comenzaron a denunciar demoras injustificadas en los pagos, aun cuando la empresa contaba con disponibilidad financiera. Esos retrasos no eran neutros: los proveedores eran derivados a instancias políticas internas para destrabar los fondos, un mecanismo que abre serios interrogantes sobre posibles prácticas indebidas en la gestión de contratos.

Mientras tanto, la conducción de Nucleoeléctrica multiplicó los gastos vinculados a viajes y representación. Los traslados internacionales se realizaron en clase business o primera clase, con upgrades abonados mediante tarjetas corporativas y sin registros claros de rendición de cuentas. La omisión de informes de misión y de justificación de gastos fue sistemática.

Según Reidel, Argentina es un gran país, “el problema es que está poblada por Argentinos”; de la misma manera, Nucleoeléctrica Argentina es una gran empresa, el problema es que está administrada por Reidel, quien la está insolventando para bajarle el precio de mercado.

En el mundo de las finanzas, Warren Buffet explica que solo hay que seguir 2 reglas: la primera es “nunca pierdas plata”, la segunda es “nunca olvides la primera regla”. Reidel suele olvidar la segunda regla con mucha frecuencia; esto se observó en el derrotero de su fondo y también en sus finanzas personales, y probablemente determine los resultados financieros de Nucleoeléctrica Argentina bajo su gestión.


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Fuente:

Mariana Escalada, Agustín Ronconi, Demian Reidel: deudas personales multimillonarias y manejos discrecionales en la caja de Nucleoeléctrica, 12 enero 2026, El Disenso.

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