Dioxitek y el hexafluoruro de uranio


Dioxitek SA firmó un memorando de entendimiento con la empresa estadounidense NANO Nuclear Energy el 27 de agosto de 2025.

por Cristian Basualdo

En su página web, Dioxitek afirma que la Argentina, “gracias a sus reservas estratégicas de uranio”, tiene una oportunidad única para abordar la escasez mundial de hexafluoruro de uranio, mediante el desarrollo de capacidades nacionales de conversión que “reduzcan la dependencia de proveedores extranjeros”.

El hexafluoruro de uranio (UF₆) es un compuesto químico que se utiliza para obtener uranio enriquecido. Las centrales nucleares argentinas funcionan con uranio natural, de modo que, de producirse en nuestro país, el destino del hexafluoruro de uranio sería la exportación.

Dioxitek es un empresa estatal dedicada a la producción de dióxido de uranio. NANO Nuclear Energy, en cambio, es una pequeña empresa que se dedica a publicitar proyectos de tecnología nuclear para los inversores. En el lenguaje empresarial, es una startup.

Como parte de la investigación para esta nota, efectué una solicitud de Acceso a la Información Pública a Dioxitek, mediante la cual pedí una copia del memorando, así como también que se indicara la cantidad anual de hexafluoruro de uranio que necesita la Argentina, y se explicara por qué la producción nacional de este compuesto químico reduciría la dependencia de proveedores extranjeros. Recibí como respuesta un informe emitido el 5 de noviembre por Federico Ramos Nápoli, por entonces presidente de Dioxitek y actualmente a cargo de la flamante Secretaría de Asuntos Nucleares. Nápoli considera que el memorando es secreto. Sobre el hexafluoruro de uranio manifestó que la información requerida “no obra en poder de la Empresa ni existe constancia documental de su producción por no encontrarse comprendida dentro de las obligaciones legales y funcionales de Dioxitek”.

Fisión imposible

Un video publicitario de NANO Nuclear Energy muestra dos de sus proyectos de microreactores nucleares, llamados Zeus y Odin. La empresa norteamericana estima que estarán en el mercado entre 2030 y 2031. El plan incluye obtener uranio enriquecido y convertirlo en un tipo de combustible denominado HALEU, necesario para los microreactores, además de administrar un negocio de consultoría que venderá a empresas y gobiernos los beneficios de la tecnología nuclear.



El plan nuclear argentino no se queda atrás en lo fantasioso, fue ideado por Demian Reidel, actual presidente de Nucleoeléctrica. Incluye un modelo de pequeño reactor modular, denominado ACR-300, que —según se anunció— estaría disponible en cinco años. En una primera fase, se buscará construir cuatro ACR-300 en el sitio Atucha. La segunda fase prevé exportar el ACR-300 junto con el combustible nuclear para convertir a Argentina en un país exportador de uranio. La tercera fase consiste en construir una “ciudad nuclear” en la Patagonia, donde se instalarán centros de datos para la inteligencia artificial.

En la búsqueda de inversores privados para el ACR-300 se creó la empresa Meitner Energy, radicada en Delaware. La estatal Invap, a través de su subsidiaria estadounidense Black River, posee el 40% de Meitner Energy. Una investigación de la Revista Cítrica mencionó como potencial inversor al Grupo Ansari, de una familia iraní-estadounidense propietaria de empresas tecnológicas y energéticas.

Obtener una licencia que permita fabricar un pequeño reactor modular es una tarea difícil. La única empresa en los Estados Unidos que obtuvo un diseño aprobado por la Comisión Reguladora Nuclear se llama NuScale. Inició el trámite regulatorio en 2008 y recién recibió la aprobación en 2023. Esperaba llevar su tecnología al mercado en 2029 o 2030, pero canceló su proyecto previsto en Utah en 2023 debido un aumento de los costos estimados a unos 9.300 millones de dólares.

Tanto los reactores de NANO Nuclear Energy como el ACR-300 están en una fase que podría describirse como la de “tipos en un bar dibujando cosas en una servilleta”. Los plazos de construcción anunciados son inverosímiles. Una investigación de Hunterbrook Media señaló que NANO Nuclear Energy no genera ingresos, y no tiene productos concretos; en otras palabras, no cuenta con un reactor licenciado que pueda fabricar. Por si fuera poco, sus ejecutivos trabajan a tiempo parcial. Durante el primer trimestre de 2024, NANO Nuclear Energy gastó mucho más en publicidad (434.800 dólares) que en investigación y desarrollo (290.000 dólares). El mes pasado sus acciones cayeron junto con el resto de los sectores de inteligencia artificial y energía nuclear. No tuvo nada que ver con el rendimiento financiero de la empresa, ya que no lo tiene.

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